El diafragma

Es un tejido de músculo tendinoso encargado de la respiración. Cuando se coge aire, el diafragma se contrae y el espacio disponible en la cavidad torácica se agranda con ayuda también de los músculos externos intercosatales, permitiendo que el aire entre dentro de los pulmones. Después de la expulsión del aire, el diafragma se relaja y el aire es expulsado por la contracción de los pulmones y de los tejidos.
El Diafragma produce el 60% de la capacidad respiratoria del organismo, por tanto, en deportistas de alto nivel es fundamental que tengan este músculo activo, y trabajado correctamente.

Hay 4 tipos de diafragmas:

Diafragma torácico, diafragma craneal, diafragma cervical y diafragma pélvico (estos diafragmas, estimulan diferentes niveles). Dentro de la salud y actividad física, nos centramos en el torácico y pélvico.
Diafragma Torácico: compuesto de grandes mamparas musculares que separan el abdomen de la caja torácica. Moviliza visceras, intestinos, hígado, páncreas y vejiga. Estas visceras descienden con la inspiración y ascienden con la espiración estimulando el diafragma pélvico.
Diafragma Pélvico: Es un encordado muscular que une el sacro con los huesos iliacos, los huesos de la pelvis.

El diafragma también es parte importante en nuestras emociones, se contrae cuando estamos tensos y provoca una sensación como si se nos “cerrase el estómago”.

Muchas personas viven con este músculo bloqueado y eso afecta en la calidad de vida. Una de las posibles afecciones de este bloqueo es la ansiedad, dolores de espalda, etc.

En las Certificaciones Barefoot Training Specialist te explicamos la importancia de conocer como trabajar estos diafragmas y sus relaciones con las emociones, la respiración, el estrés y la estabilidad, a través de los Sistemas Somático y Autónomo.
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